Una organización no gubernamental internacional denunció este martes graves condiciones de violencia, hacinamiento y muertes al interior de las prisiones de El Salvador, en el marco de la estrategia de seguridad implementada por el gobierno del presidente Nayib Bukele.
En un informe reciente, la ONG alertó sobre presuntos abusos contra personas privadas de la libertad, así como la falta de atención médica adecuada, alimentación insuficiente y condiciones sanitarias precarias en diversos centros penitenciarios del país.
De acuerdo con el documento, decenas de personas habrían fallecido bajo custodia del Estado, muchas de ellas sin que se esclarezcan plenamente las causas de muerte, lo que ha generado preocupación entre organismos defensores de derechos humanos a nivel internacional.
La denuncia se da en el contexto del régimen de excepción vigente desde 2022, mediante el cual miles de personas han sido detenidas como parte de la ofensiva gubernamental contra las pandillas. Si bien la política ha sido respaldada por amplios sectores de la población debido a la reducción de homicidios, organizaciones civiles han señalado riesgos de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
La ONG pidió al Estado salvadoreño permitir el acceso independiente a las cárceles, garantizar el debido proceso y transparentar la información relacionada con las personas detenidas y fallecidas en prisión.
Hasta el momento, el gobierno de El Salvador ha rechazado en reiteradas ocasiones las acusaciones, asegurando que las cárceles están bajo control y que las medidas adoptadas son necesarias para garantizar la seguridad nacional.
El informe se suma a una serie de señalamientos de organismos internacionales que han solicitado a las autoridades salvadoreñas revisar sus políticas penitenciarias y reforzar los mecanismos de supervisión y rendición de cuentas.







