
Ciudad Madero, Tamaulipas.- La muerte de Dafne Zapata Quintos, una adolescente de 13 años que falleció mientras participaba en un campamento de verano en la academia militarizada Doventis, dio un nuevo giro luego de que su madre, Alejandra Zapata, responsabilizara públicamente a los directivos y al personal del plantel por lo ocurrido y exigiera a las autoridades una investigación que esclarezca las circunstancias del deceso. Visiblemente afectada, la mujer relató que decidió inscribir a su hija en el campamento debido al prestigio que la institución presumía tener, con más de tres décadas de operación. Sin embargo, aseguró que apenas cuatro días después recibió la noticia de su fallecimiento.
«Mi hija solamente venía a un campamento. La traje porque confié en la academia y hoy me la entregan sin vida», expresó.
Según narró, Dafne ingresó el lunes pasado y un día después recibió un video enviado por la encargada del área femenil, identificada como
«Estrellita», en el que la menor aparecía con lesiones en el rostro tras desvanecerse durante una actividad física. La explicación que recibió fue que la adolescente sufrió una baja de presión debido al esfuerzo realizado y que posteriormente fue valorada por un médico antes de regresar al campamento.
No obstante, la noche del jueves la responsable del área volvió a comunicarse con ella para informarle que la menor presentaba tos y que nuevamente había sido llevada al médico. Poco más de una hora después recibió otra llamada en la que le notificaron que Dafne se había desvanecido mientras se bañaba y que ya no presentaba signos vitales.
«Les pedí que la llevaran al hospital y me dijeron que ya no había nada que hacer. No entiendo cómo de un desmayo y una tos mi hija terminó muerta en tan solo cuatro días», manifestó.
Alejandra aseguró que existen inconsistencias en la versión proporcionada por la academia y pidió que la Fiscalía General de Justicia asegure las grabaciones de las cámaras de vigilancia y realice una investigación exhaustiva para determinar qué ocurrió dentro del plantel.
También expresó su preocupación por el hecho de que una integrante del personal le informara previamente que había tenido que bañar a la menor porque se encontraba «vomitada y orinada», situación que, afirmó, le genera dudas sobre el trato que recibió su hija antes de morir.
Durante la entrevista responsabilizó directamente al director de la institución y al personal encargado del cuidado de los alumnos, al tiempo que anunció que presentará las denuncias penales correspondientes. Asimismo, hizo un llamado a otras familias cuyos hijos hayan sufrido presuntos abusos dentro de la academia para que denuncien los hechos y colaboren con las autoridades. El fallecimiento de la menor ya es investigado por la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, que deberá establecer mediante los peritajes y las diligencias ministeriales la causa de la muerte y, en su caso, deslindar las responsabilidades legales que correspondan.







