Kylian Mbappé explicó la razón por la que, junto con Vinícius Júnior e Ibrahima Konaté, levantó hasta el pecho una camiseta que los jugadores recibieron antes del encuentro entre el Real Madrid y el Elche. La prenda llevaba la frase “Todos somos de Ceuta”, en referencia a la situación que atraviesa esta ciudad española ubicada en el norte de África.
El gesto generó críticas en medios españoles y redes sociales, debido a que el mensaje quedó parcialmente cubierto. Posteriormente, Mbappé aclaró que su intención no consistía en rechazar el apoyo a los habitantes de Ceuta.
La ciudad ha enfrentado una situación migratoria compleja. En julio, decenas de miles de personas cruzaron la frontera desde Marruecos, situación que provocó una crisis humanitaria y aumentó el debate sobre la inmigración.
Los clubes involucrados en el encuentro, junto con LaLiga y el Elche, habían acordado que los futbolistas utilizarían las camisetas antes del inicio del partido. Sin embargo, Mbappé decidió cubrir parte del mensaje.
En declaraciones, el delantero aseguró que se solidariza con Ceuta y con las personas afectadas por la situación. Al mismo tiempo, explicó que quiso expresar su preocupación por los migrantes que han perdido la vida o enfrentan condiciones difíciles.
“Antes que jugador, soy un ser humano”, afirmó Mbappé al explicar su postura. Señaló que no pretende establecer qué grupo merece mayor atención y que busca transmitir un mensaje de paz y solidaridad.
El episodio también ha generado interés por la historia familiar del futbolista. Mbappé nació en París; su madre tiene ascendencia argelina y su padre emigró desde Camerún hacia Francia.
Con sus declaraciones, Mbappé y Ceuta volvieron a ocupar la conversación pública, mientras el jugador buscó aclarar que su gesto no pretendía oponerse a la solidaridad con la ciudad.







