¿Cómo son las olas de un tsunami?

Un tsunami es uno de los fenómenos naturales más poderosos y destructivos. La mayoría se produce por grandes terremotos debajo del fondo del océano, aunque también pueden ser causados por deslizamientos de tierra, actividad volcánica o por ciertos climas. En las profundidades del océano las olas del tsunami son casi imperceptibles, pero pueden llegar a moverse a más de 800 kilómetros por hora, casi a la misma velocidad que un avión de reacción. A medida que las olas entran en aguas poco profundas y alcanzan la tierra, disminuyen en velocidad y crecen en altura, provocando de esta forma un tsunami.

¿Cómo son las olas de un tsunami?

La mayoría de las olas de los tsunamis tienen menos de tres metros de altura, pero puede superar los treinta metros de altura en casos extremos. En ocasiones, minutos antes de que la olas alcancen la costa el agua retrocede y se aleja de la playa, formándose una marea muy baja. Las primeras olas pueden no ser las más grandes ni las más dañinas. De hecho, estas primeras olas son cruciales para escapar de la costa y ponerse a salvo.

Asimismo, las olas gigantes de los tsunamis pueden inundar áreas costear a más de 16 kilómetros tierra dentro. Estas olas pueden provocar inundaciones y retirarse rápidamente de la costa durante muchas horas hasta que finalmente desaparecen.

Efectos catastróficos de los tsunamis

Un tsunami puede ser muy peligroso, ya que provoca grandes corrientes, inundaciones en la costa y una gran destrucción. La fuerza del agua y los escombros que transporta pueden destruir barcos, vehículos e incluso edificios. Además, el movimiento del tsunami por la costa puede causar lesiones y acabar con la vida de muchas personas. Tanto es así que las corrientes y las inundaciones pueden durar varios días.

Los tsunamis pequeños también pueden ser peligrosos, ya que las corrientes ahogan a los bañistas y destruyen los barcos que se encuentran en los puertos.

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