La hija del fundador de Huawei pierde una batalla crucial para evitar su extradición a Estados Unidos

Una juez dictamina que las acusaciones por violar las sanciones comerciales a Irán constituyen un delito también en Canadá, donde Meng Wanzhou se encuentra bajo arresto domiciliario

Una juez de Canadá ha decidido este miércoles seguir adelante con el proceso de extradición a Estados Unidos de la hija del fundador de Huawei y vicepresidenta de la firma, Meng Wanzhou, detenida en el aeropuerto de Vancouver en diciembre de 2018 a petición de las autoridades estadounidenses. Meng se encuentra bajo arresto domiciliario tras pagar una fianza millonaria acusada por Washington de haber violado supuestamente las sanciones económicas a Irán. La magistrada Heather Holmes, del Tribunal Supremo de la provincia de Columbia Británica, ha dictaminado que el delito del que la acusa Estados Unidos supone también un quebrantamiento de las leyes en Canadá, por lo que mantiene abierto el procedimiento contra Meng.

La juez hizo público el fallo respecto a la denominada “doble incriminación”, un pilar en los procesos de extradición y que consiste en que el delito por el que se acusa a una persona debe considerarse como tal en ambos países. Holmes ha decidido que las acusaciones hacia Meng tienen hueco en las leyes canadienses. “El criterio requerido de doble incriminación se cumple en este caso”, señala el documento.

Los abogados de la también directora financiera del gigante de telecomunicaciones chino (que posee dos residencias en Vancouver) argumentaban que como Ottawa no ha impuesto sanciones a Teherán, dicho delito no existe en el código penal canadiense. Por su parte, la Fiscalía sostiene que los estadounidenses solicitan la extradición por fraude bancario —castigado en Canadá—, ya que Meng mintió supuestamente al banco HSBC en 2013 para eludir las sanciones de Estados Unidos a Irán. Aunque este miércoles la juez Holmes ha desechado los argumentos de la defensa, los abogados podrían apelar el fallo. En caso de que Holmes ratifique su decisión, se celebrará una nueva audiencia en la que los letrados sostendrán que las autoridades canadienses violaron los derechos de su defendida en el momento de su arresto. David Lametti, fiscal general de Canadá y ministro de Justicia, tiene la facultad de suspender la extradición en cualquier momento, incluso cuando Meng agote los recursos legales.

La detención de la vicepresidenta de Huawei provocó la cólera del régimen chino. Para Pekín, se trata de una maniobra con tintes políticos de las autoridades estadounidenses con el apoyo de sus vecinos del norte. En acciones consideradas como represalias por Canadá, China suspendió las importaciones de algunos productos agrícolas y cárnicos canadienses. A su vez, detuvo a Michael Spavor y Michael Kovrig, ciudadanos canadienses acusados de espionaje por un tribunal chino, pocos días después del arresto de Meng Wanzhou.

El martes, en su conferencia de prensa matutina relacionada con el coronavirus, el primer ministro Justin Trudeau declaró que las relaciones entre Ottawa y Pekín continúan, subrayando que su Gobierno seguirá sin inmiscuirse en el proceso de extradición de Meng Wanzhou. “Tenemos confianza en el trabajo que realizan las personas en nuestro sistema judicial independiente. Esta es una gran ventaja con la que contamos en Canadá”, manifestó. Un día después, Zhao Lijian, portavoz del ministerio de Exteriores de China, afirmó en su encuentro cotidiano con los medios que la posición del país asiático es clara al respecto: “Estados Unidos y Canadá han abusado de su tratado de extradición para tomar medidas arbitrarias contra una ciudadana china sin motivo alguno. Esto es claramente un incidente político muy serio que viola de forma grosera los derechos de nuestra ciudadana”. Zhao Lijian añadió que Canadá debe liberar a la ejecutiva de Huawei para no seguir dañando las relaciones entre China y el país norteamericano.

Canadá tiene otro asunto espinoso con Huawei: debe decidir el grado de participación que tendrá la compañía en el proyecto de la red 5G. Estados Unidos y Australia decidieron dejar de lado a la empresa, bajo sospechas de espionaje a favor de Pekín. La Administración de Donald Trump ha impuesto restricciones a Huawei, tanto para tener acceso a semiconductores como para hacer negocios con firmas estadounidenses (aunque diversas moratorias han entrado en vigor).

Una juez de Canadá ha decidido este miércoles seguir adelante con el proceso de extradición a Estados Unidos de la hija del fundador de Huawei y vicepresidenta de la firma, Meng Wanzhou, detenida en el aeropuerto de Vancouver en diciembre de 2018 a petición de las autoridades estadounidenses. Meng se encuentra bajo arresto domiciliario tras pagar una fianza millonaria acusada por Washington de haber violado supuestamente las sanciones económicas a Irán. La magistrada Heather Holmes, del Tribunal Supremo de la provincia de Columbia Británica, ha dictaminado que el delito del que la acusa Estados Unidos supone también un quebrantamiento de las leyes en Canadá, por lo que mantiene abierto el procedimiento contra Meng.

La juez hizo público el fallo respecto a la denominada “doble incriminación”, un pilar en los procesos de extradición y que consiste en que el delito por el que se acusa a una persona debe considerarse como tal en ambos países. Holmes ha decidido que las acusaciones hacia Meng tienen hueco en las leyes canadienses. “El criterio requerido de doble incriminación se cumple en este caso”, señala el documento.

Los abogados de la también directora financiera del gigante de telecomunicaciones chino (que posee dos residencias en Vancouver) argumentaban que como Ottawa no ha impuesto sanciones a Teherán, dicho delito no existe en el código penal canadiense. Por su parte, la Fiscalía sostiene que los estadounidenses solicitan la extradición por fraude bancario —castigado en Canadá—, ya que Meng mintió supuestamente al banco HSBC en 2013 para eludir las sanciones de Estados Unidos a Irán. Aunque este miércoles la juez Holmes ha desechado los argumentos de la defensa, los abogados podrían apelar el fallo. En caso de que Holmes ratifique su decisión, se celebrará una nueva audiencia en la que los letrados sostendrán que las autoridades canadienses violaron los derechos de su defendida en el momento de su arresto. David Lametti, fiscal general de Canadá y ministro de Justicia, tiene la facultad de suspender la extradición en cualquier momento, incluso cuando Meng agote los recursos legales.

La detención de la vicepresidenta de Huawei provocó la cólera del régimen chino. Para Pekín, se trata de una maniobra con tintes políticos de las autoridades estadounidenses con el apoyo de sus vecinos del norte. En acciones consideradas como represalias por Canadá, China suspendió las importaciones de algunos productos agrícolas y cárnicos canadienses. A su vez, detuvo a Michael Spavor y Michael Kovrig, ciudadanos canadienses acusados de espionaje por un tribunal chino, pocos días después del arresto de Meng Wanzhou.

El martes, en su conferencia de prensa matutina relacionada con el coronavirus, el primer ministro Justin Trudeau declaró que las relaciones entre Ottawa y Pekín continúan, subrayando que su Gobierno seguirá sin inmiscuirse en el proceso de extradición de Meng Wanzhou. “Tenemos confianza en el trabajo que realizan las personas en nuestro sistema judicial independiente. Esta es una gran ventaja con la que contamos en Canadá”, manifestó. Un día después, Zhao Lijian, portavoz del ministerio de Exteriores de China, afirmó en su encuentro cotidiano con los medios que la posición del país asiático es clara al respecto: “Estados Unidos y Canadá han abusado de su tratado de extradición para tomar medidas arbitrarias contra una ciudadana china sin motivo alguno. Esto es claramente un incidente político muy serio que viola de forma grosera los derechos de nuestra ciudadana”. Zhao Lijian añadió que Canadá debe liberar a la ejecutiva de Huawei para no seguir dañando las relaciones entre China y el país norteamericano.

Canadá tiene otro asunto espinoso con Huawei: debe decidir el grado de participación que tendrá la compañía en el proyecto de la red 5G. Estados Unidos y Australia decidieron dejar de lado a la empresa, bajo sospechas de espionaje a favor de Pekín. La Administración de Donald Trump ha impuesto restricciones a Huawei, tanto para tener acceso a semiconductores como para hacer negocios con firmas estadounidenses (aunque diversas moratorias han entrado en vigor).

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