Madres buscadoras levantaron el bloqueo en la México-Toluca luego de conseguir una reunión con autoridades y acordar nuevas mesas de seguimiento.
Después de dos días de protesta en la autopista México-Toluca, familias de personas desaparecidas consiguieron que autoridades del Estado de México atendieran sus demandas. El encuentro con el fiscal general, José Luis Cervantes, abrió la posibilidad de establecer nuevas reuniones para revisar investigaciones pendientes.
La movilización terminó después de que las autoridades confirmaran que recibirían a las manifestantes. En la reunión también participaron representantes de la Secretaría de Gobierno y dependencias relacionadas con la búsqueda de personas, la atención a víctimas y asuntos financieros.
Laura Curiel, coordinadora del colectivo Mariposas Buscando Corazones y Justicia Nacional, explicó que las familias decidieron mantener el bloqueo hasta obtener una respuesta. Para ella, la protesta forma parte de una lucha que comenzó en 2015, cuando desapareció su hija, Daniela Mabel Curiel, en Tlalnepantla.
Durante una entrevista, Curiel reconoció la disposición del fiscal para escucharlas. Sin embargo, insistió en que las autoridades deben demostrar con hechos que atenderán los expedientes y resolverán las demandas de las familias.
Once años de reuniones sin resultados
La activista señaló que, durante años, ha participado en encuentros institucionales sin conseguir los avances esperados. También cuestionó la atención que la Fiscalía mexiquense ha dado a una recomendación emitida en 2023 y pidió revisar el desempeño de funcionarios y ministerios públicos señalados por las familias.
Como resultado del diálogo, las autoridades aceptaron organizar nuevas mesas de trabajo para abordar por separado los problemas relacionados con las investigaciones, las labores de búsqueda, la atención a víctimas y los procedimientos administrativos. La próxima reunión está prevista para la semana siguiente y contempla la participación de otras familias.
La búsqueda y exigencia no terminan
Aunque el acuerdo permitió concluir la manifestación, las madres buscadoras mantienen su exigencia de respuestas concretas. Curiel subrayó que las reuniones deben producir avances verificables y no quedarse únicamente en compromisos.
Para las familias, el siguiente paso será comprobar si las autoridades cumplen lo acordado y ofrecen información útil sobre el paradero de sus seres queridos.







